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BoardGameGeek features information related to the board gaming hobby

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    by QBert80

    No, you are never forced to sell buildings.

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    by Juxtatype

    Just to be clear: you are also allowed to take a loan to pay interest on other loans.

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    by nachof

    Juxtatype wrote:

    Just to be clear: you are also allowed to take a loan to pay interest on other loans.


    It's more like you're forced to. You can't choose to take a loan. You either have to (if you have to pay a loan or the round's food and have no money and/or food) or you can't (any other situation).

    Edit: you're actually forced to either take a loan or sell a building, but yeah.

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  • 06/15/13--16:07: New Image for Le Havre
  • by OisinoiD

    Preciosos detalles del juego.

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    by Throknor

    I wouldn't say 'any'. You can't take a loan to voluntarily buy a building or use a building; only to cover debts incurred that must be paid, not chosen.

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  • 06/15/13--23:06: New Image for Le Havre
  • by OisinoiD

    Preciosos detalles del juego.

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  • 06/15/13--23:06: New Image for Le Havre
  • by OisinoiD

    Preciosos detalles del juego.

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  • 06/15/13--23:37: New Image for Le Havre
  • by OisinoiD

    Preciosos detalles del juego.

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    by OisinoiD

    Ficha Técnica:
    Designer: Uwe Rosenberg
    Artist: Klemens Franz, Uwe Rosenberg
    Publisher: 999 Games, Hobby Japan,HomoLudicus,Lacerta, Lookout Games, MINDOK, Stratelibri, uplay.it edizioni,Ystari Games
    Year Published: 2012
    Número de Jugadores: 1 − 5
    Info: BGG
    Precio: 50€

    Valoración:
    Estética: 8.5/10
    Rejugabilidad: 8.5/10
    Interacción: 8.0/10
    Dificultad:9/10
    Dependecia del Idioma: Media Alta

    Sobre la ambientación:
    Le Havre es la ciudad francesa con el segundo puerto más grande del país, después de Marsella. La ciudad es conocida no sólo por su tamaño sino también por su insólito nombre: la palabra holandesa Havre, que significa «puerto», fue adoptada por el idioma francés en el siglo XII, aunque hoy en día no se utilice por considerarla arcaico y se emplea «le port» en su lugar.

    Sobre lo estético:
    Le havre, al igual que su antecesor, Agrícola, tiene un diseño muy entrañable. Con un ligero tono a azul combinado con los colores cálidos de los edifícios, se conforma un bonito tablero.
    De la misma manera tanto las cartas como las fichas están ilustradas con esas dosis de cariño que hacen que la temática sea un poco menos pegada.
    Las ilustraciones consiguen, que más allá de las mecánicas angustiosas del juego, trasmitir sensaciones alegres.

    Sobre las mecánicas:
    El enganche de este juego consiste en que pocas veces con unas reglas tan sencillas y una fase de acciones tan reducida, haya tanta profundidad. El secreto: el gran desarrollo de las cartas.

    Básicamente tenemos delante un juego de colocación de trabajadores.

    Los jugadores jugarán un número fijo de rondas (dependiendo del número de jugadores), y a continuación la resolución de la carta de ronda aplicable. En la Fase Final del juego, cada jugador lleva a cabo una acción final. Para acabar, los jugadores calculan su riqueza y gana aquel que tenga la mayor fortuna.

    TURNO DE UN JUGADOR
    El turno de un jugador consiste en dos acciones obligatorias, así como diversas acciones adicionales opcionales. Los jugadores deben realizar primero una acción de suministro seguida de una acción principal. Las acciones adicionales son comprar y vender, y podrán llevarse acabo en cualquier momento del turno del jugador.

    ACCIÓN DE SUMINISTRO
    Durante la primera acción de cada jugador, llegan nuevas mercancías a puerto, que se colocan en las correspondientes casillas de oferta.

    Después de esto, comienza al primer turno de la siguiente ronda con la acción de suministro del siguiente jugador sobre la primera loseta de suministro.

    ACCIÓN PRINCIPAL
    La acción principal es obligatoria, y se hace a continuación de la acción de suministro. El jugador que tenga el turno elige una de las dos acciones principales:
    Tomar mercancías de una casilla de oferta o usar una acción de construcción.

    Acción principal A: Tomar mercancías de una casilla de oferta. El jugador toma todas las fichas (mercancías o francos) de una de las siete casillas de oferta.

    Acción principal B: La acción de edificio Entrar en un Edificio: La mayoría de las cartas de edificio permiten a sus visitantes llevar a cabo una acción.

    Antes o después de estas dos acciones los jugadores podrán comprar o vender como acciones adicionales.

    Y siempre intentando dar de comer a nuestros empleados.

    Sobre el número de jugadores:
    Funciona bien de 2 a 5 jugadores, perfecto para 3, 4 y 5 jugares. Es un juego de los que se puede jugar perfectamente a 2. Y como en el Agrícola contamos con el modo solitario en el que podremos quitar el mono de vez en cuando empapándonos un poco más del funcionamiento del juego.

    Es de agradecer el trabajo desarrollado en este juego con la modificaciones del los setup iniciales adecuando las cartas al número de jugadores.

    Sobre la duración:
    Mi experiencia me dice que el tiempo de duración de juego medio es de 45 min por jugador. Las primeras partidas puede que como en muchos juegos se alargue un poco más.
    Este juego tiene un modo corto, en el que cambia el setup inicial por completo reduciendo el tiempo de juego casi a la mitad. Con lo que poco más podemos pedir a un juego: de 1 a 5 jugadores y con dos duraciones distintas.

    Sobre la interacción entre jugadores:
    Hay un poco más de interacción que en el agrícola. Puedes pelear por conseguir los mejores barcos, los mejores edificios, usar los edificios de los adversarios, dejar bloqueados otros edificios... No es la summun de la interacción pero tampoco le hace falta. La sensación de estar haciendo puzzles o solitarios no se da.

    Sobre el tamaño:
    Tiene un tamaño muy ajustado. Un tablero de tres módulos, espacio para colocar nuestras cartas con los barcos o edifícios y un pequeño espacio más para la reserva general es lo que hace falta.
    La caja es iguale que la del Agrícola, Brugge, Troyes…..

    Sobre la dificultad:
    Es un juego con mucha profundidad, las reglas son muy sencillas de explicar, prácticamente en 15 min. se puede hacer. Con lo que como se suele decir, es un juego muy fácil de aprender, pero complejo para dominar. Será el devenir de la partida la que cargue con esa densidad que Uwe Rosemberg sabe hacer tan bien.

    Sobre la rejugabilidad:
    Pues la rejugabilidad la tenemos asegurada, el montón de posibilidades que ofrecen las cartas (111 cartas: 33 para edificios estandar, 36 edificios especiales y 20 cartas de barco), sumado a los modos de juego (corto y largo) sumado también a la alta escalabilidad del juego hacen que sea un juego que no quemaremos.

    Sobre la dependencia del idioma:
    Es media-alta. Es importante que podamos entender las anotaciones hechas en las cartas, fichas y tablero. En este caso tenemos en castellano un hermosa edición, con lo que no va a ser problema el idioma.

    Sobre el precio:
    En mi opinión, el juego vale lo que se paga por él. No tanto por los componente sino por la esencia del diseño y desarrollo del juego. Hay que decir que me ha gustado la edición en castellano, tablero grueso, unas cartas preciosas, fichas de calidad...

    Conclusión:
    Para mí es un de juego de al que obligatoriamente hay que jugar. No me extraña que lleve tan arriba tanto tiempo en las clasificaciones de juegos.
    Su diseño es elegante, cariñoso, tierno, muy entrañable. La escalabilidad de 1 a 5 jugadores, dos modos de juego dependiendo del tiempo que queramos dedicar, qué más podemos pedir! Es uno de esos juego que yo llamo redondos.

    Algo notable de reseñar en el campo de la crítica es que, a veces su duración se prolonga bastante con lo que la partida puede alargarse a unas cuantas horas. También noto la demasiada ventaja de quién ha jugado alguna vez respecto al que empieza nuevo.

    En todo caso para mi es un juego que sin lugar entra en la categoría de MUST HAVE.

    Podéis ver la reseña completa con imágenes en Ver FotoReseña







    Nota: La reseña incluye textos extractados del reglamento.

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    by Fremen

    Excelente reseña. Este juego es una joya sin duda alguna. Mi único problema con él es que se hace muy rudo con 4 y 5 jugadores (una sola acción por ronda), además que el juego se torna muy largo. Prefiero jugarlo con 2 o 3 jugadores, que es cuando, en mi opinión, el juego brilla (jugabilidad y duración).

    Gracias por la reseña.

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    by Luisjoey

    Muy buena reseña, le havre me agrado mucho las veces que lo jugue (y gane) un excelente clasico de uwe.

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    by DigitalMan

    New File: Le Havre Minimal Board for Board Game: Le Havre

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    by Blacksad

    Le Havre es un juego de 1 a 5 jugadores diseñado por Uwe Rosenberg y publicado por Homoludicus en nuestro idioma de duración variable que ronda los 150 minutos.


    Le Havre


    Después de la Guerra de los Cien Años, la desembocadura del Sena se encontraba bajo la influencia de los puertos de Harfleur y Honfleur. Su encenagamiento y la sospecha de un posible desembarco inglés, propiciaron que el rey Francisco I fundara el puerto de El Havre al mismo tiempo que la ciudad. La renovación económica y el crecimiento de la navegación trasatlántica de la época, junto a las ambiciones territoriales y comerciales de Francisco I hicieron dieron el impulso definitivo para la construcción del nuevo puerto en la orilla norte del estuario del Sena.

    A partir del siglo XVIII, el enriquecimiento de los armadores, gracias a los intercambios con las colonias, engendró una prosperidad sin precedentes. Este crecimiento incitó a Luis XVI a financiar la construcción de una ciudad nueva al Norte y la ampliación del puerto fue imparable.

    En 1852 Napoleón III impulsa a Le Havre y se convierte en una gran ciudad industrial integrando un puerto consagrado al tráfico de materias primas (algodón, café, especias, maderas exóticas...) y al transporte de pasajeros, aprovechando el auge de los transatlánticos.

    Actualmente Le Havre es la ciudad más importante de Normandía con 193.000 habitantes. En julio 2005, la UNESCO inscribió el reconstruido centro histórico de Le Havre como Patrimonio Mundial.



    Puerto de Le Havre



    Le Havre es un juego donde la sustancia reside en la optimización en la gestión de recursos, adobada con la colocación inteligente de un trabajador. Esto es lo que significa esencialmente al juego.

    Esencialmente solo tenemos dos opciones posibles durante nuestro turno. Usar nuestro trabajador/peón para ejecutar una acción asociada al edificio que es ocupado o adquirir los recursos disponibles de un tinglado entre los siete disponibles. Dos simples opciones de mucha enjundia que dan unas tremendas posibilidades a medida que se desarrolla la partida y la disposición de nuevas edificaciones, y por ende, de más acciones donde elegir, es exponencial.

    Estamos ante unas mecánicas clásicas nada novedosas donde el sabor está en los edificios y como estos entran en el juego, siendo esta una mecánica ordenada y de información pública.


    Los recursos en los tinglados se auto-abastecen por turnos


    Ejecutar una acción colocando un trabajador en un edificio vacio


    La sensación inicial es la de estar ante pocas opciones y de bajo calado. Los turnos iniciales vuelan. Pero a medida que se desarrolla la partida, las decisiones y combinaciones van “increchendo” hasta el punto de tener la sensación de no tener capacidad de abarcar todas las posibilidades que nos brindan. Esta es una característica típica en los diseños de Uwe Rosenberg, al debemos sumamos la agonía de satisfacer los requisitos alimentarios al final del turno. Agricola ha hecho mucho daño.

    Los turnos finales tienen como carateristica que si no has hecho los deberes, tendido un buen desarrollo intermedio en la partida, la verás acabar sin culminar las estrategias iniciadas, siendo el juego quien imponga un abrupto final., ya que el juego establece un número de turnos determinado (según dificultad y número de jugadores), con esa sensación que, una mejor planificación en un momento determinado, hubiése dado un mejor resultado.

    Otra faceta que destaca en el diseño, es el “robo” de turnos que implacablemente somete el juego a los jugadores. La necesidad de suministrar cuotas de alimento para poder cumplir los requisitos que se establecen el final de cada turno y que son incrementados a medida que avanza la partida, acucia la sensación de estar alejándote de tu estrategia productiva y estar en un bucle que nos lastra el desarrollo trazado.


    Cuatas de alimentos a satisfacer al final de truno


    Le Hevre es un juego estratégico. Inicialmente disponemos de tres edificios donde ejecutar nuestras acciones. A medida que avanza la partida y el puerto se desarrolla con nuevas edificaciones, aumentando el abanico de posibilidades. Entoces lo los turnos finales se hacen clave y aquel que esté mejor preparado para estos turnos posiblemente se lleve el gato al agua.

    Disponer de un motor de comida que satisfaga las exigencias de alimento en cada turno es imprescindible y esto se consigue mediante barcos, que además de proporcionar alimento, son desequilibrantes en los turnos finales cuando queramos exportar/convertir mercancías en puntos de victoria mediante la compañía naviera. Una mediocre planificación inicial, un desprecio sobre la exigencia de la demanda de alimento, puede propiciar pasarse los últimos turnos del juego ejecutando acciones que satisfagan esas cuotas alimentarias exigidas en turno, perdiendo el último tren de generar los puntos de victoria finales.

    Otra variable nada despreciable es la energía. Los jugadores obtienen recursos primarios en los tingados y estos pueden manufacturarse en los edificios, pasando a ser mas valiosos (pasar de hierro a acero), pero esta transformación requiere de un suministro mínimos de energía, que más exigente será en función del producto a manufacturar.

    Planificación del turno es de vital necesidad. La cantidad de acciones a realizar en un turno viene dada por el movimiento de los barcos de los jugadores en un track de movimiento, según ubicación y número de contrincantes. Existen 7 espacios por donde avanzarán dichos barcos que son los determinan el jugador activo. Esto hace que los jugadores puedan tener un números dispares de acciones en cada turno, añadiendo un hándicap a quien ese turno tenga menos acciones a ejecutar en el vigente turno.


    Magnifica producción de Le Havre



    Conclusión

    Iniciar una conclusión escribiendo que en Le Havre me gusta todo, desvela en la primera línea que a este juego no le encuentro en la práctica ninguna pega. Sinceramente no se empezar de otra manera. Creo que estamos ante el modelo a seguir de cómo se debe diseñar un juego, para todo rango de jugadores y diferentes niveles de dificultad.

    Puedo concluir que es un juego muy bien pensado y muy testeado, que se adapta y se metamorfosea como un guante al rango de jugadores y a la exigencia de nivel de dificultad requerido. Además, las sensaciones de juego son totalmente distintas en función de estos parámetros (dificultad y número de jugadores) ya que los edificios, que son la salsa del diseño, están reglados y varían en función de estos parámetros, (no de forma aleatoria como en otros juegos que se retiran al azar), sino de manera concreta, dando lugar a escenarios específicos y calibrados en base estas premisas.

    A parte gustos personales, muchos compartimos que el señor Uwe Roserbert es uno de los que mejor implementa esto de la mecánica de gestión de recursos y de colocación de trabajadores. Pone mucho mimo en la escalabilidad y en la dificultad en sus diseños para abarcar un mayor rango de diversidad lúdica. Algo a destacar y que no todos y que agradezco.

    El caso concreto Le Havre destaca por su simplicidad en el rango de opciones del turno y su riqueza de posibilidades en la toma de decisiones a medida que avanza la partida. Es increíble todo lo que podemos desarrollar con un único trabajador por jugador. Una acción por turno, nada más. Simple.

    Para el que suscribe, de la tetralogía de señor Uwe Rosenberg, estamos ante el que destaca en el ratio complejidad/calidad en el diseño. “Ora et Labora” que me gusta mucho, tiene la misma calidad de diseño, pero es más complejo. A distancia encontramos el “At the gate of Loyang”, mi favorito a dos, pero con mecánicas más alambicadas. A años luz del Agrícola, que juega en ligas más familiares.


    Juego de mucha planificación, arduo de jugar, cabalístico en la búsqueda del camino optimo a la victoria, cuya única pega es su laboriosidad en el setup inicial y la atención que requieren las fases administrativas del juego para su buen comportamiento, pero incluso en esto los hay que lo puedan consideran un metajuego incluso divertido.

    En definitiva, valoro a Le Havre como uno de los grandes.

    Nota:
    Esta reseña también ha sido publicada en Ballearicus Eurogames

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    by testcranker

    youperguy wrote:

    Hi all,

    We played last night our first game of Le Havre. We played the long game and had a lot of fun. My wife won 270-224. And she said she enjoyed and would play again. It was only afterwords that she noticed that the game took longer then Agricola.

    It took us about 2 and 1/2 hours not bad four our first game. We can play Agricola 2-players in about 75 minutes. How long do most experienced players take for 2 players Le Havre games?

    Thanks for everyone's advice. Agricola is still my wife's #1 game, but Le Havre might make it to #2.



    Two player games with experienced players should be completed in about 1.5 hours or so. It helped us to limit the time a player can take using the 3 minute hourglass timer. Generally speaking, just placing on the table sets a good pace.


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    by testcranker

    I mostly avoid buying these now, with the exception of the construction firm and then only if I am looking to be in good shape for the bank or if I want to deny it to another player.

    Only very rarely will I now buy the lowest building firm for an early hammer to get the clay or coal boost.

    I used to buy them more often in 2 player games than the 4 and 5 player games I'm now playing.


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    by alicialaura

    It was funny to see this review posted, as I was just thinking the same thing about my experience with Le Havre.

    First of all, I have only played the iOS version of Le Havre on my iPhone. From everything I've gathered, though, it seems true to the board game.

    I bought the app one day on a whim and struggled through the tutorial, though I thought the game seemed interesting. I played a few times that first day, but wasn't really sure what I was doing. After that, I only played a handful of times over a few months. I just didn't quite understand what I was doing, which didn't make for a fun experience.

    When I decided to buy Agricola, it prompted me to revisit Le Havre. So I went through a couple of games with the hints feature so I could better grasp the game-play. Suddenly, I understood why I want to buy ships and build certain buildings. My next game after that, without the hints feature, went much better than previous experiences. Rather than grabbing up a variety of resources without quite knowing what to do with them, I started taking them with a strategy in mind.

    Now it feels really satisfying to build up my engine and watch my wealth grow with a particularly effective move. So far, I've used a Cattle->Abbatoir->Tannery strategy a few times, either shipping the leather or using special buildings that have allowed for big monetary bonuses for having steak and charcoal or leather and wood. I've also baked up large batches of grain into bread and shipped that as well. I see that there are so many other options, though, and I look forward to exploring them.

    I think part of the turnaround lies in the learning curve. Le Havre is simple to learn mechanics-wise, but you are presented with a slew of goods, all with conversion options, and a bunch of buildings and ships, and told to start building up wealth. And while this open strategy is what makes the game interesting and fun to me now, those first several games of guessing my way through ineffective strategies weren't all that appealing.

    I'm glad I decided to revisit the game, and will certainly consider buying the board game. I just have to find someone else who is willing to go through the growing pains of learning Le Havre so I can have an opponent. :)

    Thanks for the review!

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    by Bendalf

    juanzope wrote:

    I bought Le Havre 2 years ago, played it a few times, and never since then.

    I was thinking about trading it or giving it away, but I still believe the mechanics are really interesting. The problem I have with it, is that when playing other games, like Agricola for example, you can relate to the theme and have the urgency to work the land and feed your family (and for that matter make your farm look nicer). However with Le Havre, it feels more like some weird work, just feeding a well oiled machine so you can get your precious VPs and win in the end.

    The questions (problems) I have with LeHavre are these:

    Who are you in Le Havre?

    Probably I'm a member of the port community and I'm trying to run some businesses, but I can't relate.

    Where is this people I have to feed?

    They keep growing in numbers but I have never hired anyone, am I in a socialist community?

    Why do ships help me feeding people?

    I guess it is because I can get food from new routes, but without someone actually buying the food, the ship would be useless, don't you think?

    How long does my turn last in Le Havre?

    It is not stated in Agricola, but I always imagine to be one day, so everybody goes to work (fight for resources), and come back at night. This is not an issue per se, but why then, in Le Havre, you could block a building that many turns (won't your worker ever sleep) if not just for the mechanics to work.

    Why can't I just kick anyone out of one of my own buildings?

    I would do it in real life, and though I know is for the mechanics to work, seems artificial.

    I still want to play the game for the mechanics only, but the mechanics+theme combo, in my opinion, failed, and for that reason less people seem to be interested in playing it. I still want to give it a chance.



    I hear what you're saying in regard to the theme not having a 100% comfortable fit with the mechanics. For me in misgivings that there might be (i.e. some of the things you have mentioned) seem to all work when you think of the goal and theme of Le Havre in this way: Build/own/develop the most efficient, lucrative, sexiest part of this French Port City and laugh at everyone else when you build one or both of the luxury liners while everyone else is taking loans and struggling to find food. Le Havre is one of the most satisfying games to win. Definitely give it chance with the attitude I just described. It might help you feel like a stud, big-wig developer who is no one to mess around with.

    Game on.

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    by Bendalf

    alicialaura wrote:

    It was funny to see this review posted, as I was just thinking the same thing about my experience with Le Havre.


    :)

    alicialaura wrote:

    First of all, I have only played the iOS version of Le Havre on my iPhone. From everything I've gathered, though, it seems true to the board game.


    I agree

    alicialaura wrote:

    I bought the app one day on a whim and struggled through the tutorial, though I thought the game seemed interesting. I played a few times that first day, but wasn't really sure what I was doing. After that, I only played a handful of times over a few months. I just didn't quite understand what I was doing, which didn't make for a fun experience.


    Definitely had the same experience with our first play through. Frustrating. I was asking myself, "what an overrated game? Who plays this?"

    alicialaura wrote:

    Now it feels really satisfying to build up my engine and watch my wealth grow with a particularly effective move. So far, I've used a Cattle->Abbatoir->Tannery strategy a few times, either shipping the leather or using special buildings that have allowed for big monetary bonuses for having steak and charcoal or leather and wood. I've also baked up large batches of grain into bread and shipped that as well. I see that there are so many other options, though, and I look forward to exploring them.


    This is one of the many great building combos. You combo this with the shipping line and I'm sure you've discovered you can rake in the francs at any point during the game. One of my favs for getting the ever-coveted steel is the ironworks-->steel mill in conjunction with using the cokery to generate the necessary energy needed to convert the iron to steel. As far as a gaming experience goes it is such a satisfying feeling when you can build that first luxury liner in the second to last round of the game.

    alicialaura wrote:

    I think part of the turnaround lies in the learning curve. Le Havre is simple to learn mechanics-wise, but you are presented with a slew of goods, all with conversion options, and a bunch of buildings and ships, and told to start building up wealth. And while this open strategy is what makes the game interesting and fun to me now, those first several games of guessing my way through ineffective strategies weren't all that appealing.


    I think this quality is what makes Le Havre a superior game to Agricola. The mechanics are super super simple (i.e. take a bunch of resources, or build something. Optional moves - buy or sell something). Agricola is also simple in its mechanics. Don't get me wrong (place your worker and do the function of where ever you placed your worker), but I have found that watching newbies try to figure out the combos between the worker placement, occupation, and minor improvement cards is intimidating). I like Agricola, but not as much as Le Havre.

    alicialaura wrote:

    I'm glad I decided to revisit the game, and will certainly consider buying the board game. I just have to find someone else who is willing to go through the growing pains of learning Le Havre so I can have an opponent. :)


    I have owned the board game version 3 separate times, and each time I have traded it away for a different game that I thought might appeal to a broader audience of people who would consider themselves as a non or casual gamer (i.e. TtR,Catan, Carcassonne is the most non-traditional game title they have ever played). Like you, I have not found the proper group of people to play Le Havre with.

    Good luck getting more people into the hobby and Le Havre.

    Game on!



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    by ldsdbomber

    Zark wrote:

    notyetsuperman wrote:



    This is not true. Even on only my second play I realized that food was fairly important so you will want a food mechanic or ships very early. In a larger game the player whos fifth may have to take a loan the first or second turn to maximize his points and prevent from falling behind.

    The game is very well balanced as it scales.


    Actually you can ignore food and spend your time accumulating goods, building buildings and shipping stuff.

    Take loans whenever you need to feed then use the riches you have accumulated by not spending time feeding to pay off all those loans at the end of the game.


    Not tried that evolution yet?!


    exactly, I routinely take half a dozen loans, and have had more than 10, and still scored well over 300 in 2P. I keep meaning to try to play more no loan games, but its just so difficult to resist.

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    by sylvestris

    If so... does anyone know when it will be available again?

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